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Los encuerados

 

Somos millones de campesinos, pero en la cadena de la sociedad de mi país somos los últimos.  No tenemos un sueldo fijo, no tenemos prestaciones, no tenemos seguro de vida, no tenemos seguro social, no tenemos aguinaldo, solo tenemos las dos manos, entonces no, no es fácil ser campesino. El campesino no tiene nada, nada más que sus brazos –dice Alfonsina Sandoval, una de las encueradas, y miembro de la Asamblea de Mujeres del Movimiento.

Los viandantes les llaman Los encuerados, ellos se hacen llamar El movimiento de los 400 pueblos, una organización campesina formada en los setenta con el propósito de reclamar tierras para ejidos en Veracruz y otros estados de México, después, al principio de los 90, los gobiernos locales los despojaron de parte de esas tierras conseguidas.  Luego vino la represión, la persecución y los encarcelamientos.

 

 

ras las represiones empezaron las manifestaciones para llamar la atención del gobierno nacional; en una de ellas, en el 2002, después de 20 días de huelga de hambre –un agua de manzanilla con miel, y nada más, recuerda Nereo, uno de los huelguista de aquella vez– ras ver que nada pasaba, se les ocurrió desnudarse frente a las Cámaras de diputados y senadores para intentar conseguir que alguien los viera.  Y funcionó, eso dice Alfonsina, –en una madrugada, Fox (el presidente  mexicano de entonces) llamó y hizo un convenio por dos hectáreas, y levantamos la huelga.

Desde entonces se encueran para llamar la atención, para que los escuchen.

 

 

The encuerados (The undressed//naked)

 

We are millions of peasants, but in the chain of society in my country we are last. We don’t have a fixed salary, benefits, life insurance, social insurance or bonuses, all we have is our hands, then no, it is not easy to be a peasant. The peasants have nothing, nothing but their arms.- says Alfonsina Sandoval, one of the “encuerados”, and member of the Asamblea de Mujeres del Movimiento (Assembly of Movement’s Women)

The pedestrians call them the “encuerados” (undressed or naked), they call themselves the Movement of the 400 towns, a peasant organization formed in the seventies with the intention of claiming lands for the community in Veracruz and other Mexican states, later, at the begining of the nineties, local governments stripped them of some of their claimed lands. Then came repression, persecution and imprisonment.

After the repressions, the manifestations started to draw attention from the national government; in one of them, in 2002, after 20 days of hunger strike –chamomile water with honey and nothing else, remembers Nereo, one of the strikers of that time- after realizing that nothing was happening, they came up with the idea of undressing in front of the House of Representatives and Senators to try and get someone to see them. And it worked, Alfonsina says. –one morning, Fox (then Mexican president) called and made an agreement for two hectares, and we lifted the strike-

Ever since then they get naked to draw attention, to be heard.

 

 

© by Ana Karina Delgado.